21.8.07

The Warsaw Demo (1977) RE-SUBIDO (este archivo debería no pedir clave)



Aunque suene algo estúpido lo que diré a continuación, pero resulta bastante común que nazcan bandas inspiradas en otras. Algo tonto de plantear, ¿no? Lógico, porque es así de hecho como funciona la ley de la vida en este ámbito. Hago la distinción entonces, y es que no me refiero al “armado” de conjuntos en base al bagaje auditivo y a las naturales y obvias referencias que cada individuo trae consigo al momento de hacerse de un instrumento.
Más sutil aún, me refiero a ese anecdótico fenómeno que se manifiesta de manera impulsiva, y que florece en ocasiones en que la motivación de parir una banda nace durante o justo después de haber presenciado algún concierto, generándose esa cosa "especial", por decir de alguna forma. Algo fuerte que provoca la cuota de motivación que hacía falta para decidirse a cumplir con un proyecto de rock; entiéndase si se prefiere como aquel gatillazo capaz de despertar al monstruo y ponerlo en acción.
Fue el caso de Billy Corgan, quien entusiasmadísimo luego de ver por primera vez en vivo a una de sus bandas predilectas, New Order, desarrolló más tarde la fórmula de la pólvora con la que dispararía su anhelada ambición.
Sin ir tan lejos, recuerdo que fue este mismo mecanismo el que hace casi exacto dos años atrás nos llevó a mí y a mi par de colegas a juntarnos de una vez por todas a ensayar y así darle vida a Los Histéricos. Fue una noche memorable de martes en que salimos disparados de la Batuta después de un recital x, en taxi y de madrugada, rumbo a la sala de ensayo. “Es ahora o no es nunca”, y minutos después de ese taquillero concierto al que fuimos, que tras una sesión de prueba de habilidades instrumentales (que duró hasta las 7 de la mañana) nacieron nuestras primeras canciones.
Pero bien, volvamos al joven Corgan. Porque tal como el ahora pelado líder de la resucitada banda Smashing Pumpkins nutrió sus ambiciones de formar un grupo después de escuchar en vivo a New Order, años antes, dos jóvenes ingleses, Bernard Sumner y Peter Hook, decidieron formar la matriz de lo que pasó a llamarse en un comienzo Stiff Kittens. Un histórico chispazo de genialidad que nace también a la salida de un recital, y ni más ni menos que de la famosa y mítica presentación que hicieron los Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall, un 20 de julio de 1976.
A partir de este golpe al mentón propinado por la rabieta anárquica de los Pistols, fue que el punk dio a luz de manera indirecta a una nueva leyenda del rock, que luego fue rebautizada como Warsaw.
¿Qué ocurrió entonces con el nombre Stiff Kittens? (que dicho sea de paso, fue sugerido por Richard Boon y Pete Shelley del grupo Buzzcocks) Pasó que nunca les acomodó ni a Sumner ni a Hook, y quizás tampoco al vocalista que habían reclutado no hacía mucho en sus filas, un tipo de apellido Curtis, que había llegado a la banda casi junto con uno de los primeros bateristas tubieron: Tony Tabac (quien duraría hasta junio de 1977).
A medida que los Stiff Kittens ya comenzaban a tener sus primeras apariciones en público, ocurrió que momentos antes de actuar en una presentación junto a The Buzzcocks y Penetration el 29 de mayo de 1977, deciden cambiarse el nombre a Warsaw. Con este nuevo nombre, y a las pocas semanas resumidas en seis presentaciones en vivo, ocurre un cambio de formación: se trata de la llegada de Steve Brotherdale en reemplazo de Tabac. Así, el 18 de julio de 1977, la banda graba un demo de 5 temas bautizado como The Warsaw Demo.
No mucho más tarde, un anuncio pegado en la vitrina de una tienda de música atraería ahora a Stephen Morris para desplazar nuevamente el puesto de baterista, quedando de esta manera establecida la formación oficial de lo que hoy conocemos como Joy Division, nombre definitivo con el que el grupo se desliga finalmente de las confusiones que se habían estado produciendo con una banda de punk londinense llamada Warsaw Pakt.
Joy Division fue una banda británica oriunda de la ciudad de Salford, que nace oficialmente en el año 1976, y su nombre, que no estuvo excento de polémica, fue adoptado en referencia al grupo de mujeres judías que fueron usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazis.
Con un sonido oscuro y minimalista, Joy Division fundó el denominado post punk de finales de los setenta. Sin embargo, una cuerda atada al cuello de Ian Curtis pone fin a la corta vida de ambos.
El repentino suicidio de Curtis ocurrió un 18 de mayo de 1980, en la cocina de su casa y con el disco The Idiot de Iggy Pop, como música de fondo. Un hecho lamentable que dejó huella en la historia no solo del punk, sino que del rock el general.
Hoy, Curtis y su banda son una leyenda innegable, siempre al borde de la polémica, entre otras cosas, por los constantes ataques de epilepsia que le venían a Curtis en el escenario - los que derivaron de ese provocador baile convulsivo que marcaría su sello como front man - y de tener que aguantar las enlodantes acusaciones de nazismo a causa de su ambiguo nombre.
Con centenares de seguidores a cuestas, la banda se hizo famosa con la canción Love will tear us apart, tema que se popularizó en toda Inglaterra desde antes de ser editada como single un 10 de abril de 1980, es decir, treinta y ocho días antes del fallecimiento de su creador.
El resto de la historia si quieren pregúntensela a Billy Corgan, que de no haber sido por la decisión de Curtis de arrebatarse la vida, en lugar de New Order, el líder de los Pumpkins tal vez hubiera presenciado de seguro a unos Joy Division mucho más famosos, que para aquella época ya estarían revolucionando su música hacia sonidos más experimentales, con un mayor protagonismo en el uso de consolas y sintetizadores, y con la voz del icono del punk londinense de todos los tiempos.
Ahora, disfrute de Warsaw…
*PG

The Warsaw Demo
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